viernes, 17 de junio de 2011

EL PRINCIPIO

                                        


                    ¡ Ah, si! …¡ Tú querías que te contara esta historia! . ¿Qué cómo es? … Pues…

   Todo empieza una mañana, porque es cuando suelen empezar las cosas, en la mala costumbre de levantarse para  ir a trabajar porque el trabajo dignifica y engrandece.  Bueno, si no es eso, es algo así.
   Lo esperable dentro de lo cotidiano es que al alzarse uno, o una, de la cama, dé con los  pies en el suelo, ¿No es cierto? …¡Pues no! ¡Graso error!. Tal vez fuera lo esperable, si,  pero para nada es lo que pasó. Para mi desconcierto, ese día,  en lugar de un pié en el suelo di con mis botas bien calzadas y puestas  en punta y tacón. … - ¡Eh! , ¡Alto ahí! - ¡Que ya sé lo que está rondando por tu mente, y va a ser que no! ¡Nada de fiestecilla, ni de noche loca de drogas y alcohol! …  Más bien,  una noche tranquila sin otra compañía que un helado de vainilla, un pitillo y el colchón…  ¡Vaya decepción, no?!  - Pero así es la vida.  ¡En fin! .Vamos al caso. Cuando una se despierta por la mañana desprovista del pijama y con las botas calzadas ..¡Algo le pasa!,  Porque muy normal, lo que se dice normal, pues como que no es .  ¡Claro! .Como un relámpago se cruzó a todo color en mi mente el título de un western : “¡Murieron con las botas puestas!” …¡Las botas!  ¡Ah, ah…! ¡Grave problema! ¡¿Habría sido capaz de morirme y no darme cuenta?! … ¿Esto ocurre así? ¿Se va una a dormir y cuando se despierta ya no es lo que era? … ¡Noooooo, que va! ¡Eso no podía ser así de ninguna manera!
    Si te asustan los 299.792.458 m/s  en los que viaja la luz , ni te cuento a qué velocidad viaja el pensamiento cuando tiene que resolver el problema de  si sigues con vida o si te has muerto …  Así que, todas las teorías del universo acudieron a mi festival de desconcierto . Total,  para concluir que se imponía una prueba de fuego.   Tal cual,  pensado y hecho…  Corrí hacia el espejo con el convencimiento de que si  frente a él, este me devolvía la imagen y yo podía veeeeerlo … es que estaba viva, de lo contrario no era más que un espectro…  ¡Que alegría! Con cara de haber cabalgado siete noches y siete días por el más árido desierto, tuvo la gentileza de devolverme la imagen el espejo.  ¡Fíjate tú como sería, que hasta me di los buenos días! … Después el peine y el cepillo de dientes terminaron de confirmar la hipótesis  preferente, ¡Si , estaba viva! … Seguía formando parte de este mundo terreno…  que no es por nada personal,  eh,  pero para qué nos vamos a engañar,  la eternidad…. ni tiene prisa, ni caduca… así que puede esperar.
  En esa euforia de sentirme viva, recordé las veces en que la vida parece carecer de todo sentido…  Como si no fuera  ya lo bastante absurdo tener que darse cuenta de que vives por caso de unas simples botas . .. Es evidente que en semejante circunstancia, habría quien se reiría, se lo echaría a la espalda y lo dejaría pasar… Pero  claro, ¡Yo no!. ¡Qué va! . Todo el día estuve barruntando cómo y  por qué una cosa tan extraña  pudo pasar.  Sin duda era cosa del estrés… ¡El estrés! que en este siglo es el culpable de todo… ¡Desde de la crisis económica al calentamiento global!  … Sin embargo el estrés como explicación no acaba de dejarme satisfecha,  no sé, me daba … como que al estrés no le da por poner botas….  Pero al caer la tarde no se me ocurrió otra cosa que acercarme a la iglesia.  ¿Por qué? …¡Y yo qué sé!. Supongo que por algún rincón de mi cabeza desfiló la idea de que tal vez pudiera  estar poseída por alguna extraña fuerza…   sea por lo que sea,  allí me encontré. Cuando ya daba por sentado  que entre aquellos muros desolados sólo estábamos El Creador y yo … como por obra del  Espíritu Santo apareció el párroco:
-          ¡Un momento hija mía! Estoy terminando de limpiar el confesionario y te atiendo enseguida.
 (- ¿Atenderme?, ¡Si yo no iba a comprar nada! ¿En qué me iba a atender? …¡Si yo sólo pasaba! –) Caminando de puntillas me fui dirigiendo a la salida cuando le escuché decir:
-          ¡Qué poca paciencia tenéis las mujeres!
(¡Arrea! ¡Justo lo que me faltaba para terminar la jornada! … ¡Un cura y además sexista! ¡Que si hombre, que si!)
-          ¡Ay,  si yo le contara padre! – le respondí.
-          ¡Cuenta hija, cuenta!… que para eso estas aquí…-  Me contestó con una sonrisa de esas que te recuerdan el movimiento hippy y su mundo feliz.
-          Bueno, en realidad sólo pasaba y no sé, me dio por entrar, pero…
-          ¡Por algo será! – y volvió a sonreír

¡Si claro! ¡Por algo si era! … ¿Tal vez porque esa mañana me levanté con las botas puestas como un misterio sin explicación?. ¡Pues si, por algo si era! .Al final, como todavía barruntaba que si las botas  para arriba, las botas para abajo y demás fruslerías a destajo, le conté lo sucedido… Ni que decir que,  como buen pastor, me sonsacó todo lo que quiso, incluidos los pormenores de mis historias de amor y desamor…
-          Difícil vida te han dado hija, pero siéntete agradecida que hay quien tiene peor desgracia…
(¡Vaya guasa tiene este cura! – pensé- )
-          Eso ya lo sé yo padre, pero mire por donde… ¡Saber eso no me reconforta!
-          ¡Olvida lo de las botas que todos tenemos casos y cosas! … Más bien procura que el próximo amigo que tengas sea un hombre de bien que todavía hay alguno … ¡Te lo aseguro!
(¡Anda que no! A eso le digo yo tener fé  - por supuesto aunque lo pensara no se lo solté)
-          ¡¿Más disgustos?! … ¡Déjelo padre, que va a ser que no! … No más sinvergüenzas, ni listillos ni iluminados …
-          ¡Ajá! - ¡Ya veo! -Tú eres de esas feministas que sólo ven en los hombres un lado malo… Pero eso es fruto de tu historia, y a las más de las veces pasa al contrario…  ¿Sabes lo que me cuentan  algunos de ellos?
(¡Ah! Así que los hombres tienen  otro lado… ¡Cómo no! ¡El que va de Guatemala a Guatepeor! - ¡Y no soy feminista corcholis!)
-          Me lo imagino , pero estando donde estamos mejor se queda en el cajón de lo imaginario – le repliqué
-          ¡Te lo digo yo! – protestó él -  (No , no lo diga por favor!!!) -  … ¡Basta de brujas histéricas, de mentirosas, zalameras y filibusteras!!! . – (¡Hala, ahí se queda eso! ¡Diga que si padre, hay que romper una lanza por el género masculino!)
(¡Ay!. Si ya me parecía a mí… este mensajero del Señor no vé con buenos ojos al género femenino. Pero qué le vamos a hacer, ni la historia ni la literatura nos acompañan en demasía, somos las Evas , las Cleopatras o Dalilas que si no se evidencian es porque las tenemos escondidas, y pobrecitos los varios Adanes  (que no son Adonis) , los Marcos Antonios  y Sansones … ¡Hay que ver como son las cosas! )
-          ¡Pues lo ha arreglado usted del todo padre! , ¡¿Así como nos vamos a llevar bien hombres y mujeres?! ¡Es imposible!
-          ¡Mal que nos pese, todos tenemos nuestra mitad en alguna parte!
-          ¿Usted también ?!
-          Hijaaaaa! ¡Que es una manera de hablar! …
-          ¡Uy! Perdón , no lo he podido evitar … Lo que pasa es yo no creo mucho en esas cosas sabe usted … Soy de la opinión que las personas ni tienen mitades ni las dejan de tener , y que todo se resume al buen sentido , al buen corazón y al buen hacer …
-          ¡Eso es indudable hija!, No solo tiene sentido lo que dices , si no que es lo justo y deseable, aunque  más parece la observación de Sor Lucia que la de una mujer de a pié …
(¿Sor Lucia? ¡No que va!  Es que yo tengo coche – se lo iba a decir, pero me callé)
Por segunda vez en mi vida me relacionaban con el  monjerío… La primera pase, porque a punto estuve de dar el salto a las  Clarisas… Pero a estas alturas de mi vida y de parte de un clérigo al que apenas había terminado de relatar algunas mundanales cosillas… ( ¡En fin! Supongo que todo es cuestión de perspectivas). Sea como fuere después de un rato más de charla intimista donde fueron invitadas a la reunión las almas – ( ¡Cómo no!) – Asistieron tooooodas las almas,  las  solitarias, las atormentadas, y por supuesto aquellas consideradas gemelas. ¡Sorprendente disertación!.
    Después de charla,  confesión y sermón , por ese orden, y ya tarde  para la cena,  me encontré marchando por la acera de la calle examinado la posibilidad de que en algún lugar pudiera existir un alma gemela a la mía …¡Ja! ¡Menudo trabajo me había dado el cura! . Si no eran bastante mis preocupaciones y el ritmo estresante de mis quehaceres…  ¡Sólo me faltaba preocuparme de que un alma desconocida, supuestamente  gemela a la mía, no anduviera por ahí sola y desconsolada!  ¡Y todo por unas botas! . ¡Qué poca gracia! … ¿Y si nunca la encontraba? … Porque era de imaginarse que no van las almas con un letrero colgando diciendo soy  la gemela de fulana o de mengano… O tal vez si, tal vez llevaran ese letrero colgando, en cuyo caso  sólo  precisaria de las gafas adecuadas para notarlo… Me asaltó otra idea de las mias y ya eran demasiadas ideas para tan poco rato, pero … ¿Y si las almas eran ciegas? . Evidentemente no iba a ser una cuestión de letreros… En ese momento, me  dí cuenta de que disponía de una idea cartesiana, y una duda metódica… pero que seguía incompleto el  método en sus partes principales … ¡Uf, que lío! ¡¿Cómo diantre se las apañaría Descartes?!
                                                       (Continua….)

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